¿Cómo Elegir Deshidratadora?

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Hoy traigo un nuevo artículo de la serie sobre el maravilloso mundo de la deshidratación. En el primer post nos introdujimos en las deshidratadoras hablando de qué son, por qué nos interesan para llevar una alimentación saludable y qué puede prepararse con ellas. Hoy hablaremos de algunas variables a tener en cuenta a la hora de elegir deshidratadora, puesto que hay precios y características para todos los gustos. ¿Cómo elegir deshidratadora?

 

Echando un vistazo a los modelos fácilmente disponibles en diferentes páginas web y analizando las características que ofrecen, he sacado las conclusiones que más adelante te paso a detallar.

 

En mi análisis exhaustivo y bajo mi propio criterio he detectado 8 variables a tener en cuenta para elegir deshidratadora. Dependiendo de tu situación personal algunas te resultarán imprescindibles y otras podrás obviarlas. Analizaremos cada punto en detalle.

 

1. Temperatura

 

Es importante conocer la temperatura a la que trabaja la deshidratadora que estamos evaluando. De esta forma nos aseguramos de que los alimentos mantienen la mayor cantidad de nutrientes intactos. Lo ideal, como ya hemos hablado, es poder trabajar a menos de 42ºC, pero también podemos valorar deshidratar a temperaturas más altas si necesitamos de forma puntual obtener resultados más crujientes.

 

Algunas máquinas no permiten seleccionar la temperatura y que, además, no especifican cuál es la temperatura a la que trabajan. Las que permiten regular la temperatura tienen diferentes opciones:

 

  • Rueda de temperaturas predefinidas. Algunos permiten elegir entre temperaturas, con diferentes intervalos predefinidos. De un modelo a otro varía las temperaturas que ofrecen.

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  • Selector de temperaturas sin definir. Hay modelos que permiten seleccionar entre diferentes temperaturas sin especificar, con indicadores como baja/alta o 1/2. No sé si en especificaciones más detalladas de la máquina (que en webs no he visto) detallan la temperatura.termostato-deshidratadora3

 

  • Selector digital. En las mejores deshidratadoras (aunque las más caras también) la temperatura puede regularse de forma digital, con intervalos de un grado. La de la foto es la que yo tengo (pero es la frikimáxima 🙂 ), puedes elegir si mides la temperatura en grados Farenheit o en Celsius/centígrados.termostato-deshidratadora4

2. Forma

 

La forma de la deshidratadora influye en las preparaciones que nos permite realizar. Las formas más frecuentes son las siguientes:

 

  • Circulares. Su ventaja es que son más económicas por lo general. Su desventaja es que suelen llevar un agujero en el centro, lo que impide preparar grandes bases para pizza o crackers a gran escala (mira aquí cómo preparo yo las mías, tienes una foto) o con acabados rectangulares. Pero si esto no es problema para ti, puedes adaptarte al espacio que tienes. Es suficiente para deshidratar frutas, galletas y preparaciones individuales pequeñas.deshidratadora
  • Rectangulares/cuadradas. En ellas se elimina la desventaja de la que hablábamos con las circulares, pero suelen ser máquinas más caras.deshidratador-sedona-1

 

 

3. Amplitud de espacio entre bandejas

 

Esta variable es importante porque no ocupa lo mismo unos plátanos en rodajas que tomates grandes cortados a la mitad. O panecillos. Algunas deshidratadoras disponen de varios rieles sobre los que se deslizan las bandejas y puedes elegir la altura (como en un horno). Puedes no utilizar todas las bandejas disponibles y así tener espacios más amplios entre bandejas. Si las bandejas no son regulables en altura es posible que no puedas deshidratar preparaciones grandes. Pero si no es tu prioridad, puedes obviar todo esto que te acabo de contar.

4. Tamaño de la deshidratadora

 

Esto es importante sobre todo por el espacio del que dispones en tu cocina/casa. Lo habitual a nivel amateur no es utilizarlo a diario, así que también puedes tenerlo guardado y sacarlo cuando lo vayas a utilizar. Si vas a deshidratar mucho a la vez (que no es difícil llenarlo entre frutas, un par de bandejas de crackers y unos chips de tomate con especias) necesitarás una con espacio suficiente. Si no, siempre puedes utilizarla más a menudo con menos cantidad a la vez.

 

5. Temporizador

 

Algunos modelos te permiten elegir el tiempo de cocinado, apagándose al terminar las horas programadas. Esta opción no me parece algo imprescindible, puesto que al trabajar a temperaturas tan bajas no suele haber mucha diferencia entre apagarlo unas horas antes o después. Puedes organizarte para ponerlo por la tarde/noche a funcionar y quitarlo a la tarde siguiente, por ejemplo.

 

6. Ruido que emiten

 

Algunos modelos de deshidratadora son más silenciosos que otros. Otros, incluso, tienen un modo especial de noche, más silencioso aún. No es que sea un aparato excesivamente ruidoso, pero sí emite un zumbido continuo (los ventiladores). Y esto es especialmente importante si tu casa no es muy grande o si la cocina comparte pared con un dormitorio. Piensa que trabajan durante muchas horas y seguramente la pongas a trabajar de noche.

 

7. Material transparente

 

Esto es muy útil para ver el progreso de los alimentos, como en un horno. Así evitas abrirla muy a menudo y sólo con echar un vistazo puedes hacerte una idea inicial del proceso.

 

8. Materiales no tóxicos

 

Las deshidratadoras suelen estar fabricadas con plásticos así que lo ideal es asegurarse de que son libres de BPA/bisfenol A, que es tóxico e incluso cancerígeno.

Con toda esta información en mano ya tienes criterio para valorar los modelos de deshidratadora que encuentres. Espero que te sea útil.

 

Un abrazo,

Gala Rodríguez

 

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