De bajones, tiroides e intuiciones

De bajones, tiroides e intuiciones

Las redes sociales muestran vagamente la realidad de nuestro día a día. La vida no es Pinterest ni una foto bonita en Instagram. No son textos inspiradores compartidos en Facebook. En redes sociales compartimos y ocultamos a nuestro antojo. El artículo de hoy es más personal que de costumbre, pero es algo que quiero compartir contigo que me lees al otro lado de la pantalla. De bajones, tiroides e intuiciones.

 

El último mes he estado más o menos presente en redes sociales, pero ¿te has fijado el tipo de publicaciones que he compartido? No ha sido color de rosa, como podría haber sido hace algún tiempo más, en el que estaba pasando un momento muy dulce. No he compartido fotos propias tomando ricos batidos verdes, fotos de las comidas y cenas que he hecho… En definitiva, no me he compartido a mí misma, me he limitado a compartir mi trabajo. Porque así me fluía.

 

He pasado un mes malo. Malo conmigo misma y con mi entorno. Muy desanimada, con mucho sueño, desmotivada, sin energía para nada, con un humor regulero y poca paciencia con mi hijo y mi pareja. Para más síntomas, me pongo ropa y no me sirve, en poco tiempo he engordado lo suficiente para que no me quepa bastante ropa.

 

¿Qué me pasa? No he cambiado mi alimentación. No como perfecto ni aspiro a ello, pero tampoco me alimento a base de bollos y patatas fritas. No puede ser. Me falta energía y no me alimento tan mal… engordo bastante y no me alimento tan mal. No me veo bien, no estoy contenta conmigo misma. No estoy contenta con nada.

 

A medio camino dije… ¿qué me pasa? Tiene que haber algo detrás. Seguro que es algo químico, hormonal, algún desajuste de mi organismo. La alimentación no lo es todo. Es una parte muy importante, pero hay más. A veces el cuerpo pasa ciertas situaciones en las que necesita un aporte extra de algo y si no se lo das, se desajusta. Tan simple como eso.

 

Y tuve una intuición. Una intuición es algo que viene a ti de repente, sin pensar, como una bombilla que se enciende en ti. Mi bombilla decía: “falta de energía, desmotivación, mucho sueño, aumento de peso injustificado… ¡hipotiroidismo!“. No fue algo pensado y razonado, sino una intuición. Algo que de repente parece que sabes sin ningún tipo de fundamento lógico detrás.

 

¿Y qué haces con las intuiciones? Tienes 2 formas de tratarlas. 1) Hacerles caso. 2) Pensar que se te ha ido la cabeza y que cómo vas a saber tú que es algo de la tiroides cuando nunca has tenido nada relacionado con eso en tu vida y no te has hecho un análisis científico que demuestre nada.

 

Te reconozco que primero fue la opción 2. Sin embargo… más adelante me dije: da igual si es hipotiroidismo o cualquier otro desajuste. Algo me pasa y hay que averguar qué.

 

¿Qué hice? Pedí cita con mi reflexo-kinesióloga de cabecera, que no la veía desde antes del verano. La cita fue ayer. Veredicto: hipotiroidismo funcional. ¡Bingo! Ahora vamos a tratarlo y a tener vigilada de cerca a mi tiroides. Resulta que la intuición tenía razón.

 

¿Y por qué te cuento todo esto? Te cuento esto para que veas que cuando uno aprende a escuchar su cuerpo, él da mucha información en forma de intuiciones y si le hacemos caso, nos ayudamos a nosotros mismos. Si en lugar de eso nos juzgamos en modo opción 2) “anda ya, qué vas a saber tú de la tiroides sin hacer analítica ni revisar todos los síntomas de la lista y sin que la ciencia lo certifique.” nos perdemos la oportunidad de ahondar y seguir conociéndonos.

 

Esto pasa de la misma forma con la alimentación. El cuerpo ya no avisa, porque lo tenemos dormitando. Si te avisa de todo lo que le sienta mal y tú sigues tomándolo, llega un momento que aprende a emplear sus esfuerzos y energías en paliar los efectos de tus ingestas y deja de dar señales. Sin embargo, haces una puesta a punto, un reset, un detox, y el cuerpo vuelve a avisarte. Vuelves a conectar contigo mismo, vuelves a sentir la saciedad cuando se produce y no el malestar de haber comido en exceso. Vuelves a sentir cuando algún alimento te sienta pesado, te da gases o te indigesta. Porque lo normal no es sentirse pesado, sino ligero. Lo normal no es tener gases. Lo normal es tener hambre cada 3h (por poner un tiempo orientativo) y no comer 3 veces al día con 5 ó 6 horas de diferencia sin nada entre medias.

 

Y el cuerpo te va pidiendo. Te va rechazando lo que no le es útil y te va pidiendo lo que no habías tomado jamás pero necesita. Es un proceso que requiere menos ciencia y más intuición. O ambas acompañadas la una de la otra. Pero nunca dejando de lado la intuición. Si tu cuerpo dice no, es no. Es sagrado. Y ahí radica el amor por uno mismo.

 

La alimentación tiene mucha ciencia detrás, sí. Pero hay mucho que aprender sobre cada uno de nuestros preciosos y sabios cuerpos. Hay mucho que confiar en ellos aún. Ellos nos dictan el camino.

 

Alimentarse desde la intuición y no desde la mente. Ésa es la clave. Busca acompañantes que te guíen de la mano de la ciencia, pero sobre todo, que te inciten a escucharte y a confiar en tu intuición.

 

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7 comments

  • Raquel B

    Vaya, no sabía que andabas flojita. Pero qué post más interesante, en el mundo de la nutrición hay tanto dogma y tanta verdad absoluta… Cuánta razón tienes cuando dices que hay que escucharse sin prejuicios, pero no es fácil hacerlo. Enhorabuena por conocerte tan bien! Espero que mejores pronto. Muchos besos

    • Gracias Raquel! Es verdad, nos vamos al extremo de lo obsesivo y eso no es salud emocional, por lo que no es salud en general. Gracias por tus buenos deseos y por dejarlos escritos aquí. Un abrazoteeee

  • Gala, te mando un abrazo gigante. Yo también descubrí mi hipotiroidismo (hace ya 5 años) solita, de hecho tuve que buscar un profesional que supiera de ello porque me decían que no. Efectivamente, las señales son constantes, pero con las prisas que llevamos y los mensajes que nos hemos creído hemos dejado de verlas. Para mí fue un momento crucial. Gracias por este post.

    • Gracias por tu comentario Mª Pilar! De momento tampoco voy a hacerme ni siquiera análisis, porque creo que me dirían lo mismo que a ti… parece que mi tiroides está siempre un poco en el límite del funcionamiento correcto pero esta vez se ha descontrolado. El viernes tengo la revisión, veremos qué tal! Tú te lo estás tratando? Es verdad que cambia mucho saberlo, yo estoy mucho mejor desde que lo sé y estoy tomando los comprimidos de un alga muy rica en yodo, así que algo está funcionando. Veremos el viernes. Gracias por compartir tu historia! Un abrazo!

  • Silvia

    Hola Gala,
    Yo pasé, hace ya 13 años, un cuadro de hipertiroidismo, bastante intenso a nivel de desajustes emocionales, ademas de los fisicos. Mi cuerpo reaccionó de esta forma a una situacion de stress severa. Hoy, estoy perfectamente, tomo mi tiroxina, cada mañana y sigo controles anuales. Ten mucho ánimo y paciencia, hasta que le pilles el punto a tu cuerpo, y veras como vas remontando.
    Un abrazo.

    • Gracias por compartir tu situación, Silvia! El viernes tengo la revisión, a ver si con esto se regula y no tengo que recurrir a la medicación. Parece que mi tiroides está siempre en el límite del funcionamiento correcto, pero no es un hipotiroidismo claro habitual. Veremos! Un abrazo

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