Ensalada Arcoiris de Lombarda Macerada

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El otoño es la época por excelencia de las crucíferas (las coles) entre las que se encuentran la lombarda (también conocida como col morada en algunos lugares), el brócoli (o brécol), la coliflor, las coles de bruselas, la col repollo… Es probable que no te hayas atrevido a comer lombarda por no saber cómo cocinarla o que te hayas aburrido de ella por tomarla sólo al vapor o cocida. La forma más conocida por aquí de tomarla es cocida y rehogada con manzana. Sin embargo, aprovechando el buen tiempo que aún hace, hoy la vamos a preparar macerada en ensalada. La receta de hoy: Ensalada Arcoiris de Lombarda Macerada.

 

La familia de las crucíferas es una de las más olvidadas, a pesar de que son alimentos claves para la salud. Son ricas en calcio, así que si te preguntas cómo obtener calcio si dejas de tomar lácteos, aquí tienes parte de la respuesta. Además este calcio se absorbe mucho mejor que el de la leche. También son ricas en magnesio y potasio y poseen un efecto protector frente al cáncer. Son depurativas y diuréticas, por lo que van de maravilla si quieres perder algo de peso. Ahora que es temporada, inclúyelas 3 veces por semana en tu dieta.

 

Para poder disfrutar de todas las propiedades que nos ofrecen los vegetales, es importante tomar una buena dosis de vegetales en crudo cada día, puesto que las cocciones prolongadas o a altas temperaturas afectan directamente a los nutrientes que nos aportan. Es por ello que hoy te traigo una receta para que disfrutes de la lombarda en crudo, pero suavizando su textura, haciéndola más agradable al paladar. Puedes hacer el mismo proceso con la col repollo también.

 

La maceración es una forma de cocinado sin fuego, pero que sí supone una modificación del alimento, aunque se sigue considerando que el alimento está crudo y mantiene todas las propiedades intactas. Se trata de someter al alimento a los efectos de un ácido durante un rato. En este caso utilizaremos zumo de limón recién exprimido. El resultado obtenido es el alimento menos crujiente, de color más claro y de sabor más suave.

 

Otro aspecto interesante para cuidar nuestra alimentación es atender a los colores que comemos. Puesto que cada color representa un tipo de propiedades, es importante añadir colores variados en nuestras comidas. Fíjate en la foto de esta ensalada: verde, amarillo, naranja, rojo, morado… Y los brotes o germinados… ¡son pura vida en vena! No te olvides de incluirlos en tu dieta.

 

¡Allá va la receta!

 

Ingredientes (para 2 personas)

 

  • 1/2 lombarda (o col morada) pequeña
  • 1 limón mediano
  • 1 tomate mediano-grande
  • Espinacas frescas
  • 1 zanahoria
  • 1 pimiento amarillo
  • 1 remolacha fresca pequeña
  • Brotes o germinados al gusto. Yo utilicé de brócoli, de alfalfa y de puerro.
  • Como aliño puedes utilizar aceite de oliva virgen extra y sal marina o puedes hacer la vinagreta que preparé yo: vinagreta de cúrcuma, la receta la encuentras aquí.

 

Preparación

 

  1. Para macerar la col lombarda: cortar la col en tiras finas con el cuchillo o con ayuda de una mandolina (aquí la tienes entre mis utensilios favoritos). Lo que yo hago es cortarla primero por la mitad, después de quitar las hojas de fuera. Y después comienzo a cortarla longitudinalmente, con lo que quedan tiras largas que puedes cortar si quieres (en la foto puedes apreciar). Colócala en un recipiente de cristal y añade el zumo recién exprimido de 1 o 2 limones. Masajea bien la col para que penetre bien el limón por todas partes. Entra en contacto con los alimentos que te nutren y siente su textura :). Tapa el recipiente y déjalo unas horas en la nevera macerando. Irás viendo cómo suelta algo de líquido de color morado, su color se va aclarando y su textura suavizando.
  2. Corta el resto de ingredientes (excepto las espinacas y los brotes) en daditos de tamaño parecido, por aquello de lograr una presentación uniforme. Recuerda que comemos también por los ojos y es bonito cuidar también las presentaciones de nuestros platos para comer a gusto y disfrutar del placer de esta acción tan rutinaria pero tan sagrada e imprescindible a la vez.
  3. En una fuente amplia coloca los ingredientes en montoncitos separados formando un círculo grande. Añade también un montoncito de espinacas y algunos montoncitos con los brotes elegidos.
  4. En el hueco que ha dejado el círculo vegetal que has pintado, coloca una buena cantidad de lombarda macerada.
  5. Agrega el aliño que desees, en mi caso fue la vinagreta de cúrcuma que te mostré en el blog.

 

¡Listo! Una buena forma de añadir crucíferas en crudo a tu alimentación de otoño. ¡Nutrición en vena!

 

¿Habías preparado alguna vez las crucíferas de esta forma? Me encantará que me dejes un comentario aquí abajo.

 

Si te gusta la receta, comparte con los botones de aquí abajo. ¡¡Gracias!!

Gala Rodríguez

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