21 días de Meditación Esencial

21 días de meditación esencial

Hace algunos años ya conocí a Victoria en un taller que ofrecía y al que fui completamente a ciegas, llevada por una persona a la que habíamos conocido hacía poquito. Guiada por mi intuición decidí adentrarme y dejarme sorprender por la vida. Con su llegada a mi vida, llegó también su Meditación Esencial, que vino para quedarse, igual que ella. Ayer, día 1 de marzo, empecé un nuevo proceso de 21 días de meditación esencial. Enseguida te cuento más.

 

En otro artículo te contaré más sobre este tipo de procesos de introducción de hábitos nuevos en 21 días. Es una técnica muy interesante y aplicable a muchísimos ámbitos: la alimentación, el deporte, la meditación, el descanso, la reducción del estrés… en definitiva, nos ayuda a tratarnos mejor, a querernos más, a plantearnos si nos damos a nosotros mismos lo suficiente o estamos siempre dedicados a los demás por delante de nosotros (trabajo, familia, pareja, hijos, amigos…). Un mantra que debemos tener siempre presente es “Todo cambio empieza por uno mismo”y otro es “Sé el cambio que quieres ver a tu alrededor”. El amor por los demás comienza por el amor por uno mismo. El cuidado de los demás comienza por el cuidado personal. ¿Cuántas veces te has descubierto sobrepasada por las circunstancias, con ansiedad, incapaz de parar el tren de estrés en el que vives? Antes de ocuparte de nada más, ocúpate de ti. Y si eres mamá o papá… recuerda que para poder dar lo mejor de ti, tienes que llegar a tener lo mejor de ti, estar bien tú para poder emanar eso al exterior.

 

Para esto sirve mucho la meditación, tanto si llevamos una vida ajetreada de forma habitual, como si somos mamás de hijos pequeños (y es una experiencia muy intensa que nos desborda en multitud de ocasiones), como si estamos pasando por una fase de la vida que nos ofrece pruebas continuas para mantener la cordura.

 

Algunos beneficios de la meditación

 

Introducir la meditación en tu vida diaria tiene multitud de beneficios. En general mejora la calidad de vida, permitiéndonos ser capaces de disfrutar más cada momento que nos trae la propia vida, disminuyendo el sufrimiento y dándonos la oportunidad de mejorar la gestión de las emociones. A continuación te detallo algunos que yo encuentro, desde mi experiencia personal:

 

    • Mejor descanso mental y físico. ¿No te pasa a veces que duermes 9h y sientes que no has descansado apenas?

 

    • Reducción de la ansiedad en general y por la comida en particular

 

    • Mayor capacidad de tomar decisiones desde la seguridad y la tranquilidad y no desde la ansiedad o impulsividad

 

    • Reducción del sufrimiento emocional, del drama como forma de vida. Nos ayuda a relativizar las dificultades de cada día, viviendo así más ligeros.

 

    • Mayor conexión con uno mismo, con sus necesidades, con su intuición

 

      • Mayor capacidad de disfrute de las cosas pequeñas de la vida

 

    • Mejor atención en el momento presente, lo que disminuye las preocupaciones excesivas, nos permite fluir más con la vida y aceptar mejor las circunstancias.

 

    • Mayor disponibilidad emocional, mayor presencia real, para nuestros hijos, familias, amigos. Sí, a todos nos pasa eso de estar con los hijos físicamente pero tener la cabeza en otras cosas y no estar realmente atendiéndolos.

 

La Meditación Esencial

 

La Meditación Esencial es una meditación de 21 minutos de duración que ofrece Victoria, su creadora, de manera gratuita en su página web. No es una meditación guiada, ni una meditación al uso. Es una meditación dinámica, lo que significa que tienes “tareas” para llevarla a cabo. Es muy sencillo, es un audio que viene con un pdf informativo que te cuenta cómo realizarla. El audio tiene 4 fases (5 minutos las 3 primeras y 6 la última) y en cada una de ellas tienes una tarea diferente. La música en cada una de las fases es única y sabes cuándo pasar a la siguiente fase.

 

He oído muchas frases del tipo “es que yo soy muy inquieto, no puedo parar mi mente, la meditación no es para mí”. Justo por esa razón te vendría bien meditar. La realidad es que la mente no se para nunca o casi nunca… está ahí siempre. Pero lo que sí cambia es tu forma de relacionarte con ella y con ello ella se va tranquilizando también. En la meditación la clave está en ser capaz de escucharla para dejarla ir sin enredarte en los pensamientos. No es fácil, ni siempre se consigue, pero es el trabajo que tienes meditando. Fijarte en ello y en cómo lo gestionas. Cada día la experiencia es diferente.

 

Te voy a poner un ejemplo: ayer, con el comienzo de mes, sin haberlo planificado, me propuse empezar un proceso de 21 días de Meditación Esencial. Como ya sabes este mes de febrero ha sido complicado para mí, por lo que para volver a “mi centro” he sentido que me venía bien comenzar un nuevo proceso. Por la noche me puse el audio que llevo en el teléfono móvil para poder hacerla en cualquier sitio, con auriculares o en altavoz. Incluso hubo una época que la practicaba al llegar al lugar donde trabajaba, antes de que llegaran los demás. Me metía en el baño, cerraba la puerta y la hacía con auriculares. Cualquier lugar es bueno, lo importante está en ti, dentro de ti. Los primeros días del proceso la mente suele estar muy charlatana, recordando quehaceres o conversaciones. Así me ocurrió ayer durante la meditación. Se me ocurrieron algunas ideas de artículos para el blog, incluso fluía la redacción. Me fue bastante difícil no salir corriendo a coger la libreta o el ordenador. Sin embargo, sí recordaba que estaba atendiendo a la meditación, y volvía a centrarme en ella, dejando que los pensamientos siguieran a lo suyo y yo a lo mío. Así es como funciona. Pero es cuestión de practicar. Ciertamente, en la tercera fase de la meditación mis pensamientos estaban más tranquilos y me resultaba mucho más fácil mantenerme sin engancharme al diálogo verbal mental.

 

Que te ocurra esto no significa que la meditación no sea para ti, sino que tienes que practicar. Como nos ocurre a todos. No hay nada de malo en eso, ni tampoco culpas ni reproches a uno mismo. Te das cuenta de que te has dejado enganchar por los pensamientos y vuelves a centrarte. Todo está bien y es así el proceso.

 

En cada uno de los procesos que he empezado, incluso en los que no he terminado, me han pasado cosas preciosas. ¡Veamos qué nos depara este nuevo episodio!

 

Los recursos los puedes descargar en su página web esencial.info. Tienes disponible en este enlace (donde pone “Área de descargas”) el audio de la Meditación/Celebración Esencial y el fichero pdf donde explica cómo llevarla a cabo (la guía).

 

¿Te unes a la meditación?

Gala Rodríguez

3 comments

  • Monica

    Hola Gala! Primero! Muchísimas gracias por este Post! Y gracias por todo los demás!
    Te escribo porque baje el PDF con el instructivo pero me surgen dudas como hay que intentar mantener la mente en blanco, o ir pensando en lo que significa cada etapa… La primera, con que el tema de dibujar un infinito con los ojos me despista…
    Te agradecería que me orientes un poco , como tú ya la has practicado…
    Gracias y sigue brillando y contagiándonos de un poquito de ti!
    Un abrazo grande!

    • Hola Mónica! Gracias por estar aquí y por tus palabras :). El truco está en concentrarse en la tarea que estás haciendo en cada momento de cada día de tu vida. Esa es la verdadera meditación aplicada a la vida, evitando o no haciendo mucho caso a los pensamientos que van llegando y te enredan sacándote de poner la atención en lo que haces. Por ejemplo, cuando te duchas, ¿estás en la ducha o estás pensando en cómo irá el día y lo que tienes que hacer? La meditación en ese momento sería dejar pasar los pensamientos que te llevan a pensar en el día que te espera y centrarte en el agua, en cómo te hace sentir, en los olores del baño, en los sonidos, en ti misma recibiendo la ducha, en estar concentrada en ese momento.
      Con la Meditación Esencial es lo mismo, concentrarte en la “tarea” que te propone. Cuando tienes que hacer el infinito te pones a hacerlo y llegarán mensajes a tu cabeza de cosas pendientes por hacer, de cosas que te han ocurrido durante el día, de una discusión o lo que sea, porque la mente es una charlatana y todo intento de ponerla en blanco es en vano. El punto es no hacerle caso. Cuando lleguen los pensamientos es algo como “vale, ahí está la cabeza venga a hablar, pero yo voy a intentar seguir concentrándome en el infinito” y sigues con tu tarea. Y así cada vez que vengan. Al final te garantizo que la mente se va agotando, jejeje, se da por vencida. Es como no escucharla mucho, está un poco loca a veces ;).
      Espero que la aclaración te haya ayudado un poquito 🙂

      Un abrazo!
      Gala

  • Monica

    Gala! SOS genial.
    Así lo haré.
    Gracias por tus palabras. Y estar tan cerca más allá de una pantalla.
    Feliz jueves!
    Un abrazo fuerte.

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