5 Listas de Reproducción para Relajarte (Youtube)

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Para llevar una vida lenta es necesario aprender a bajar las revoluciones cuando nos sentimos sobrepasados por las circunstancias. Esto nos pasa a todos, a algunas personas con más frecuencia que a otras, pero todos tenemos algún momento en que algo hace clic, parece que se abre la tapa de la caja de pandora y explotamos. Y entonces nos queremos comer todas las guarrerías que encontremos. Y si encontramos una manzana, ésa no la queremos, desde luego. Como prevención (y como tratamiento para el estrés) es interesante tomarse ratitos para relajarse y una de las opciones es escuchar música relajante. Te voy a compartir mi preferida: 5 Listas de Reproducción para Rejalarte (Youtube).

 

En mi experiencia de acompañamiento a personas que están en proceso de cambio de hábitos (y en la mía propia), las circunstancias que nos rodean nos afectan mucho a la hora de ser capaces de llevar a cabo una alimentación amorosa y nutritiva. Algunas de las situaciones que nos suelen estresar más de la cuenta o que nos generan algún tipo de ansiedad que calmamos con la comida son:

 

  • Estrés laboral: esa época en la que tu trabajo es un campo de batalla con todo el personal agobiado con entregas y mucha presión. O un jefe que está pasando una mala racha y te acaba cayendo encima a ti su frustración. O una muy habitual: un jefe que vive por y para el trabajo y no entiende que te vayas a tu hora (que ya bastantes horas a la semana trabajamos como para no tener tiempo ni de cocinar algo de cenar).

 

  • Estrés familiar: cuando madrugas más de la cuenta porque tienes que atender a tus hijos, preparar desayunos, salir corriendo al colegio de los niños o al trabajo (o a ambas). Después tener que hacer la compra, llevar a los niños a extraescolares, preparar la cena y además, los niños tienen el día torcido y no dejan de pelearse o de quejarse por todo. Y con todo el esfuerzo que te cuesta algunos días intentar llegar a todo, resulta que te sientes poco recompensada o con energía bajo mínimos.

 

  • Debordamiento de lista de tareas pendientes: esto puede pasar tanto en el trabajo, que sabes que no te da tiempo a todo lo que te exigen y piensas que probablemente tendrían que contratar a otra persona, pero no hay presupuesto así que tienes una lista interminable de tareas pendientes que no abarcas. También pasa a menudo cuando tienes bebés o niños pequeños y crees que puedes llegar a todo. Pero no puedes porque tu bebé demanda mucha atención, así que te frustras, te estresas y no consigues hacer ni la mitad de cosas que te habías propuesto. Aquí es mejor bajar expectativas, pedir ayuda y saber que todo pasa, que ya podrás volver a atender tu casa mejor cuando tu bebé vaya creciendo. Nada dura para siempre.

 

  • Falta de ejercicio físico: esto lo pongo como causa aunque también podría ser una solución posible al estrés. Hacer ejercicio (el que te guste, ni importa cuál sea) de forma regular ayuda a mantener unos buenos niveles de “hormonas de la felicidad”, lo que hace más difícil llegar a niveles de estrés tan fuertes. Además, el ejercicio físico te hace estar aquí y ahora. Ir a una clase de baile, de yoga, de pilates o simplemente correr escuchando música te ayuda a centrarte en las instrucciones del monitor, te centras en el presente y así consigues bajar un poco la comedura de cabeza que llevas encima.

 

A veces, mientras trabajo, prefiero hacerlo en silencio. Pero últimamente suele haber alboroto en casa mientras yo intento concentrarme, por lo que me pongo música relajante y trabajo a gusto en mi cueva personal. A mí me encantan el piano y la guitarra y por tanto son protagonistas en mis listas de reproducción, son los dos instrumentos que comencé a tocar de pequeña y siempre pienso que los retomaré algún día. Me transmiten mucho.

 

Mis listas de reproducción favoritas:

 

 

 

 

 

 

Para escucharlas te sugiero que te regales un ratito para ti sola, sin interrupciones y sin nada urgente por hacer. Y mientras escuchas alguna de ellas, puedes centrarte en tu respiración, en cómo el aire entra por tu nariz, baja por la garganta, pasa por el pecho y llega al abdomen. Y así durante un rato. Es una bonita forma de relajar la mente. Si un pensamiento te viene en ese momento a la cabeza, no pasa nada, es normal. Simplemente tienes que darte cuenta de que viene a distraerte de tu tarea y dejarlo ir, no alimentarlo ni dejarte llevar por él. Sólo vuelve a ti,a tu momento mágico del día. Te lo mereces.

 

Si te ha gustado este artículo, ¿me harías el favor de compartirlo? ¡Gracias!

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