7 trucos para planificar tus menús con éxito

7 trucos para planificar tus menús con éxito

 

La planificación de los menús y las compras respectivas es un tema que preocupa frecuentemente. Últimamente he recibido muchas consultas de este tipo, por lo que he decidido compartir mis 7 trucos para planificar tus menús con éxito.

 

No importa si sigues una alimentación omnívora, vegetariana o vegana, estas ideas te servirán para organizar mejor tus menús y así nutrirte por dentro. Porque cuidarse es un camino a elegir aunque por ahora no decidas eliminar nada de tu dieta. Lo que ocurre es que si tu alimentación es fundamentalmente vegetal, parece que tienes menos ideas para comer bien, con lo fácil y rápido que es un filete a la plancha. ¿Me equivoco? Si no sabes por dónde empezar para cambiar tus hábitos alimenticios, echa un vistazo a este artículo.

 

Ahora bien, tampoco es necesario planificar un menú exacto de lo que comerás cada día durante la semana, aunque si te ayuda hacerlo, adelante.

 

Yo confieso que soy un poco anárquica. Si bien es verdad que tengo ideas de algunas comidas que haré durante la semana, ya tengo mucha práctica y no las apunto, ni me impongo un día concreto para ellas. Soy una rebelde sin causa y si hago una planificación acabo sin cumplirla en un alto porcentaje de comidas. Porque nunca sabes lo que te apetecerá comer en un momento dado y comer es un placer, por eso yo lo suelo dejar abierto.

 

Te doy algunos trucos que a mí me funcionan a la hora de comer equilibrado, rico y variado. Te servirán tanto si eres como yo como si prefieres planificar el menú semanal y luego cumplirlo sin complicarte más.

 

1. Elabora una lista de recetas

 

Para preparar cada uno de los alimentos que decidas consumir. Si tienes una compra variada y una lista de tus recetas favoritas, es fácil organizarte algo para comer o cenar. Apunta en tu lista la lista de la compra de cada receta.

 

2. Basa tu compra semanal en los vegetales.

 

Compra multicolor y variado. Incluye frutas, hortalizas, hojas verdes, crucíferas (coles como brócoli, coliflor, coles de bruselas, col, lombarda, kale si la encuentras), verduras… Compra variado pero cantidades moderadas, para tener amplitud de elección a la hora de preparar el menú. Si prefieres planificar, elige las recetas de tu lista y apunta los ingredientes.

 

3. Una vez al mes, compra los alimentos de mayor duración

 

Como los cereales, legumbres, frutos secos, condimentos, superalimentos etc. Entre los cereales/pseudocereales te sugiero que incluyas quinoa, mijo, trigo sarraceno y arroz integral.

 

4. Piensa cuántas veces vas a tomar cada tipo de alimento en la semana.

 

Si vas a elaborar una planificación de menú semanal, elige qué tipos de alimentos vas a tomar y cuántas veces. Por ejemplo: voy a tomar legumbres 2 veces esta semana. Decide qué legumbres (garbanzos y lentejas). Y después elige qué recetas utilizarás (humus y lentejas estofadas con verduras y cúrcuma). Voy a tomar crucíferas 2 veces (brócoli y lombarda). Y la semana siguiente varío. Elige la receta de tu lista y confecciona la lista de la compra.

 

5. Revisa qué vegetales tienes en la despensa

 

Si en lugar de planificar el menú semanal eres más de tener una idea aproximada y luego improvisar, revisa (cada día o cada dos) qué vegetales tienes en la despensa cada día. Sólo un vistazo rápido, para evaluar qué es más urgente consumir o simplemente para ver qué te apetece tomar. Yo soy muy visual, mi creatividad se nutre mirando y así me surgen ideas y apetencias, por lo que me funciona muy bien este truco. Así que suelo hacer una compra variada, sé lo que suelo consumir con frecuencia y otras cosas las compro y luego ya miro cómo cocinarlas. Con este vistazo a tus vegetales, revisa las recetas de tu lista y elige una. Sí, puede que te falte algún ingrediente, pero cuando ya tengas práctica tendrás una lista (mental o escrita) habitual de vegetales que consumes con asiduidad en casa.

 

6. Elabora una lista de la compra de “imprescindibles”

 

Cuando tengas recetas que te gustan para incluir en tus menús habituales, apunta sus ingredientes en tu lista de la compra básica. Tener una lista de básicos te permite salir del paso cuando no tienes algo que necesitas o cuando no tienes ganas de pensar, siempre tendrás alternativas para preparar la comida o la cena. Te cuento la mía, por si te ayuda. Yo siempre tengo que tener como mínimo en casa: cebollas, zanahorias, limones, fruta variada, calabaza/calabacín (siempre tengo que tener alguno de ellos), apio, tomates (en verano mucha más cantidad, pero me gusta tener siempre algunos), pepino, aguacates, crucíferas (normalmente 2 tipos por semana), setas (champiñones, shiitake etc, ahora que es época). Después tengo mi lista mental de “no tan frecuente” que son pimientos de todos los colores (en especial nos gustan los amarillos y rojos), patatas, batatas (ahora que es época)… Seguro que me dejo algo en el tintero, pero como resumen sirve.

 

7. Antes de volver a comprar revisa qué te queda por consumir y prepáralo.

 

Así evitarás desperdiciar los ingredientes que acaban sepultados por otros nuevos. En casa funciona muy bien hacer batidos verdes cuando tenemos frutas muy maduras (o algunas veces mermeladas), o cremas de verduras cuando no tenemos idea clara de cómo comer algo o cuando tenemos que consumir algunas con cierta urgencia.

 

¡Ah! Y si quieres planificar tu menú semanal, encontré el otro día este planificador semanal imprimible muy bonito, con pegatinas y todo :).
 
¿Cómo te organizas tú con la compra y menús diarios? ¿Eres más de planificar o de improvisar?

Un abrazo,

Gala

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