Comer Bien cuando NO estás Bien

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Estos días no me siento bien. Por falta del tan necesario descanso y algunas circunstancias extra, no me siento bien. ¿Conoces esa sensación de que necesitas parar el mundo y pasar una semana de reconexión en algún pacífico sitio y en soledad a ser posible? Seguramente sí, la conoces. Porque todos pasamos por momentos complicados y aprendemos a gestionar las dificultades como podemos y con las herramientas que tenemos en el instante. En estos momentos en los que las fuerzas flaquean, es más importante aún nutrirse de verdad. Comer bien cuando no te sientes bien es clave.

 

Te escribo con mi música relajante (una de las listas de reproducción que te conté en este post) de fondo, aprovechando para reconectar conmigo misma mientras escribo estas líneas. Todos los momentos son buenos para reconectar cuando nos sentimos desbordadas y es necesario buscarlos, porque con la vida que llevamos, no es siempre fácil que el momento ideal se presente solo y por arte de magia. Hay que elegirlo. A veces, hay que forzarlo o aprovechar micromomentos.

 

Hoy que no me siento bien y no es el primer día, he tomado buenas decisiones nutricionales y he decidido salir a dar un paseo tranquila y sola para que me diera el aire fresco y relajarme. Y después, he decidido ir a una clase de yoga. Porque cuando una no está muy allá, tiene que hacer más esfuerzo por mimarse, por centrarse en el autocuidado. Porque a veces no nos sentimos bien porque últimamente no hemos cuidado mucho de esta parte nuestra. Nutrirnos por fuera y por dentro, sea como sea el exterior y las circunstancias.

 

La alimentación está muy relacionada con las emociones. En una dirección y en otra. Emociones-alimentación: tengo ansiedad, estrés, miedo y las emociones me dominan y eligen qué me llevo a la boca, cuándo, en qué cantidad, y la elección no suele ser precisamente una manzana. Alimentación-emociones: determinados tipos de alimentos restan energía en lugar de sumarla. Algunos requieren digestiones pesadas que no te permiten tener energía vital. Otros crean adicción sin aportar nutrientes, otros te generan nerviosismo o ansiedad. Por eso es importante elegir bien los alimentos que vamos a consumir, más aún cuando no nos sentimos bien.

 

Si te dejas llevar por las emociones y tus emociones deciden comer alimentos ricos en azúcar refinado (algo muy habitual), te sentirás mejor. Tendrás un subidón muy agradable. Pero dura poco. Entonces te llegará el bajón de azúcar y tus emociones volverán a pedir que las ocultes con más azúcar. Y cuando entramos en el círculo vicioso, es difícil salir. Por eso es necesario más aún cuidar lo que nos llevamos a la boca cuando parece que no quedan fuerzas para tomar buenas decisiones.

 

Cuando no te sientes bien, un verdadero acto de amor por ti misma, es elegir desde tu salud, desde tu ser, no desde tus emociones. Pararte a respirar antes de avalanzarte sobre la comida y valorar si esta decisión la estás tomando tú o tus emociones. Si esto que vas a ingerir te hará mejorar tu salud o, en cambio, empeorarla. Sé que a veces es difícil, he pasado por ello. Te viene la ola emocional y arrasa con todo. Pero es cuestión de práctica. Es como un músculo que se fortalece con el entrenamiento. No desesperes.

 

¿Sabes cómo se sale de ahí? Rompiendo el círculo. Comiendo bien. Pasando el mono. Observando las emociones que te genera. No enterrándolas en la comida basura. En estos momentos viene genial un proceso de detox grupal, porque no estarás sola. Te comprometerás además de contigo misma, con el resto del grupo, tendrás el apoyo de personas que están pasando por lo mismo que tú. Yo te diré qué comer y cómo prepararlo y de esta forma podrás entrar en encefalograma plano de toma de decisiones para pasar simplemente a la acción. Lo interesante viene después, pero ya llevarás unos días comiendo bien, eliminando alimentos que no te van bien y potenciando los que sí te aportan salud. Además, sin pasar hambre, desde el amor por ti misma y por la cocina. Desde el placer de degustar platos nuevos, deliciosos, saciantes, apetitosos y muy nutritivos.

 

Poniendo el foco en lo que SÍ puedes y debes hacer. No en la restricción de todo lo que no deberías. Así funcionan las dietas y es el motivo por el que no funcionan. Porque nos genera ansiedad la sensación de restricción.

 

Algunas de vosotras me habéis escrito indicando que no pudisteis participar en el último programa Detox 5 Días, por fechas o porque os enterasteis tarde, así que he decidido convocar uno nuevo muy pronto, del 7 al 11 de noviembre. Puedes mirar la información completa aquí.

 

¿Qué haces tú cuando no te sientes bien? ¿Cómo te mimas? ¿Cómo reconectas? ¿Caes en el pozo emocional? Recuerda ser siempre benevolente contigo. ¿Quién si no tú debería ser tu mejor amiga?

2 comments

  • Angela

    Buenos días Gala,
    Me ha encantado leer tu post. Me viene como anillo al dedo. Estoy en ese mismo momento que comentas al principio… Necesito que el mundo se pare y poder regalarme tiempo para mí…
    Gracias por tus palabras que me hacen reflexionar y tomar conciencia de que QUIERO ESTAR MEJOR y solo depende de mí…
    Gracias por tu ayuda y tu labor infatigable.
    Un abrazo.

    • Gracias por compartirte, Ángela :). Es verdad que a veces no es sencillo, pero la vida es lo que pasa mientras intentamos hacer planes, ¿verdad? Pasito a pasito y cada día un pequeño mimo ya va llenando la jarra de amor por uno mismo. Un abrazo grande!

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